Es un análisis de química sanguínea que mide niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos en sangre. Estos marcadores ayudan a evaluar cómo el cuerpo procesa la energía y el estado de las grasas circulantes. Los resultados proporcionan información útil sobre el metabolismo y factores relacionados con la salud cardiovascular.
Los médicos lo solicitan en chequeos de rutina, para seguimiento de diabetes o para evaluar el riesgo cardiovascular y el control de lípidos. Sirve para orientar decisiones sobre tratamientos, cambios en la dieta y prevención de complicaciones. También se utiliza para vigilar la respuesta a medicamentos o intervenciones en el estilo de vida.
Consideraciones: Generalmente se solicita ayuno; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.