Este estudio detecta la presencia de la bacteria Listeria monocytogenes en muestras clínicas y evalúa si hay infección activa. Se utiliza para identificar la causa de síntomas como fiebre, meningitis o sepsis sospechada cuando existe riesgo de listeriosis.
Los médicos lo solicitan en embarazo con síntomas, en recién nacidos, personas inmunocomprometidas y adultos mayores para orientar el tratamiento y las medidas de prevención. La identificación temprana contribuye al manejo clínico y a tomar acciones de control epidemiológico.
Consideraciones: no requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.