El Perfil Renal Completo es un conjunto de pruebas que evalúa la función de los riñones y el equilibrio de electrolitos. Mide parámetros como creatinina, nitrógeno ureico y niveles de sodio, potasio y cloro para valorar la filtración renal y el manejo de líquidos y desechos.
Se solicita en chequeos periódicos, en personas con hipertensión o diabetes, para el seguimiento de medicamentos potencialmente nefrotóxicos y cuando hay síntomas que sugieren alteración renal. Su utilidad es monitorear la función renal, orientar el tratamiento y detectar cambios que requieran evaluación médica.
Consideraciones: No requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.