La Curva de Tolerancia a la Glucosa (basal,60,120,180) mide cómo cambia la glucosa en sangre tras la administración de una carga de glucosa, registrando valores en ayuno y en los tiempos indicados. Evalúa la capacidad del organismo para procesar la glucosa y detectar alteraciones en la regulación glucémica.
Se solicita cuando hay sospecha de intolerancia a la glucosa, para el seguimiento de diabetes o en controles específicos durante el embarazo, y ayuda al médico a tomar decisiones sobre tratamiento y recomendaciones de estilo de vida. También es útil para valorar la respuesta al tratamiento o cambios metabólicos que requieren vigilancia.
Consideraciones: Ayuno previo; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.