La resistencia a la Proteína C Activada evalúa la respuesta del sistema anticoagulante ante la proteína C activada. Mide la tendencia a la formación de coágulos relacionada con alteraciones genéticas o adquiridas en esa vía.
Se solicita cuando hay antecedentes de trombosis recurrente, abortos recurrentes o antes de iniciar anticoagulación prolongada; también puede formar parte de un estudio de trombofilia. Su resultado ayuda al médico a orientar el manejo y prevención de eventos trombóticos y a decidir estudios complementarios.
Consideraciones: no requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.