Es un examen de laboratorio que identifica microorganismos presentes en una muestra clínica y evalúa su sensibilidad a distintos antibióticos. El análisis ayuda a determinar qué agentes antimicrobianos son más efectivos para inhibir el crecimiento de la bacteria u otro patógeno encontrado.
Se solicita cuando hay sospecha de infección o cuando la infección no responde al tratamiento inicial. Su resultado orienta al médico para elegir el tratamiento más adecuado y contribuye al uso responsable de antibióticos, reduciendo riesgos de resistencia.
Consideraciones: no requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.