Es un análisis que mide la actividad de la enzima fosfatasa alcalina en sangre. Esta enzima se encuentra principalmente en hígado, hueso y conductos biliares, y ayuda a evaluar el funcionamiento hepático y óseo.
Se solicita cuando el médico sospecha alteraciones hepáticas, obstrucción biliar o enfermedades óseas, y suele formar parte de estudios de laboratorio rutinarios o de seguimiento. Su utilidad está en brindar información sobre posible daño o bloqueo en el hígado y cambios en el metabolismo óseo, que guían decisiones médicas y seguimiento.
Consideraciones: no requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.