Los reticulocitos son glóbulos rojos inmaduros que indican la capacidad de la médula ósea para producir células nuevas. Este examen mide la cantidad y proporción de reticulocitos en sangre y aporta información sobre la producción de eritrocitos.
Se solicita para investigar distintos tipos de anemia y para valorar la respuesta a tratamientos como suplementos de hierro o estimuladores de la médula ósea. También es útil para el seguimiento después de transfusiones o terapias que afectan la producción de sangre. Los resultados se interpretan junto con otros estudios y la valoración clínica del médico.
Consideraciones: no requiere preparación especial.