La Velocidad de Sedimentación Globular (VSG) es una prueba de sangre que mide la rapidez con la que los glóbulos rojos se depositan en el fondo de un tubo. Sirve como un indicador indirecto de procesos inflamatorios o infecciosos en el cuerpo. No identifica la causa precisa, pero ayuda a detectar si existe actividad inflamatoria.
Los médicos la solicitan para detectar o vigilar inflamación, evaluar enfermedades autoinmunes, infecciones o la respuesta a un tratamiento. Su utilidad está en aportar información complementaria al examen clínico y a otros estudios de laboratorio. Se interpreta en conjunto con otros datos para orientar el cuidado del paciente.
Consideraciones: no requiere preparación especial.