El fósforo sérico mide la cantidad de fosfato en la sangre, un mineral esencial para la formación ósea y el metabolismo energético. Este examen evalúa el equilibrio de fosfatos que influye en la función renal y hormonal.
Se solicita cuando se investigan alteraciones del metabolismo óseo, trastornos de las glándulas paratiroides, enfermedad renal o desequilibrios electrolíticos, y para monitorizar tratamientos que afectan los niveles minerales. También ayuda en la evaluación nutricional y en el seguimiento de pacientes hospitalizados.
Consideraciones: No requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.