El cultivo micológico es un análisis que permite identificar hongos y levaduras responsables de infecciones en piel, uñas, pies y mucosas. Evalúa el crecimiento micótico a partir de una muestra tomada del área afectada y ayuda a determinar el tipo de organismo presente. La técnica aporta información que no siempre se obtiene con la evaluación clínica.
Se solicita cuando hay sospecha de micosis persistente, infecciones recurrentes o lesiones de origen incierto. Sirve para confirmar la causa, orientar la selección del tratamiento antifúngico y apoyar el seguimiento clínico. Los resultados contribuyen al manejo más preciso por parte del médico tratante.
Consideraciones: no requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.