Las Pruebas de Funcionamiento Hepático son un conjunto de análisis de sangre que evalúan la función del hígado, midiendo enzimas, bilirrubina y proteínas que ayudan a conocer su estado. Estas mediciones proporcionan información sobre la integridad de las células hepáticas y la capacidad del órgano para realizar funciones clave.
El médico las solicita para investigar síntomas como fatiga o ictericia, para vigilar enfermedades crónicas y para controlar el efecto de medicamentos en el hígado. También se usan en estudios preoperatorios y en seguimientos periódicos para apoyar decisiones del manejo clínico.
Consideraciones: No requiere preparación especial; el personal del laboratorio confirmará la preparación al agendar.